La Base de la Montaña: El Encuentro entre campesinos y excombatientes

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Como parte de su apuesta, la ERA de Miranda propició el acercamiento de actores que se concebían desde el inicio como afines, pero poco a poco, incluyó otros que tenían relaciones antagónicas. En este espacio incluso se encontraron personas que guardaban sentimientos de dolor y resentimiento, producto de experiencias vividas durante los años más intensos del conflicto armado. Sin embargo, el haber trazado objetivos comunes y la diaria disciplina para conseguirlos, ha motivado entre los participantes un cambio de perspectiva sobre el otro, permitiendo procesos de reconciliación, diálogo y trabajo mancomunado en nuevas áreas para la construcción de paz.

Por otra parte, para los campesinos de ASPROZONAC, la llegada de PASO Colombia y el desarrollo de la ERA abrió las posibilidades concretas de establecerse definitivamente en La Elvira y vivir de la agricultura en ella. Ello ocurre porque, una vez obtenida la tierra por la que lucharon, ante la falta de asistencia técnica y de herramientas tecnológicas (incluidas en las garantías negociadas con el Estado), llegaron a pensar que no sería posible transformar un terreno agotado por la producción de caña en un espacio para la agricultura a escala familiar. Hoy en día las 25 familias de parceleros han logrado establecer su vida productiva, a partir del mejoramiento de la calidad de la tierra, desde sus conocimientos individuales empíricos, cualificándolos con las capacitaciones desarrolladas en la ERA y con los recursos, la infraestructura y el acompañamiento institucional que se ha ido ampliando a partir de su desarrollo.

Además, en retrospectiva, puede afirmarse que haber conseguido una porción de tierra donde fueron bien recibidos, para el desarrollo de la experiencia de la ERA, se convirtió en un soporte básico para plantear un proyecto que le diera sustento al proceso de reincorporación de los excombatientes participantes. La finca La Elvira fue también el dispositivo de anclaje territorial que ellos necesitaban para producir apropiación individual y colectiva de un espacio concreto, tras años de vivir en itinerancia, incluso si ésta estaba circunscrita a un mismo territorio, durante su vida en la guerrilla.

Estos son algunos de los testimonios, por parte de campesinos y excombatientes, que dan cuenta del proceso de integración y de la transformación de relaciones que ha movilizado la ERA de Miranda.

  • Al principio fue difícil encontrarlos aquí porque mi suegra murió en una acción de las FARC, entonces había ese resentimiento…pero luego, después de verlos todos los días trabajando, pues uno siempre supo que lo mejor era que estuvieran aquí y no como antes” (Mujer, Campesina, ASPROZONAC, marzo 5 de 2020).
  • Somos la asociación campesina y queremos la integración. Trabajamos juntos con los reincorporados y aquí no hay problema por dificultades que ellos están acá. Queda que nos vaya de la mejor manera y que podamos desarrollar los proyectos, tanto los que están en la reincorporación como el movimiento campesino” (Hombre, ASPROZONAC, fecha 2019).
  • Que día me decían mis compañeros ‘¿Usted no quiere irse para el monte?’, yo les digo ‘No, qué me voy a ir, si ya estoy camellando aquí, hay mucho camello aquí, hay mucho que hacer’. Por ejemplo, ahorita estaba mirando los abonos, y me pregunta ‘¿Usted sabe esto?’, yo digo ‘Sí claro’. Si ustedes van a la biofábrica ya paré columnas, estoy trabajando” (Hombre, reincorporado, CEPRODET, octubre 29 de 2019).
  • Digamos que hay compañerismo y admiro eso porque es difícil de recuperar. Uno llega a este espacio y se siente tranquilo con todos, uno se siente seguro, uno se siente bien. Nosotros nos escuchamos y dialogamos y eso es lo que ayuda a tener un colectivo. Porque hay fallas en todo trabajo, pero si uno dialoga y trata de mejorar cada día más, pues va avanzando hacia el frente” (Mujer, reincorporada, septiembre 18 de 2019).
  • Cuando él era comandante una vez fue a mi casa y se instaló en la puerta ¡Y se sentó ahí dizque a comandar un ataque! ¡Y yo estaba con seis meses de embarazo! Yo le dije: ‘¿Usted se va a quedar aquí?’ Y él me responde: ‘Sí’. ¡Entonces me tocó coger a mi hija y salir pal monte a buscar a donde refugiarme! Esa vez me dio mucha rabia, pero uno lo ve ahora y uno sabe lo duro que le está tocando. Entonces como a mí siempre me ha gustado el tema de la política, yo represento a las mujeres campesinas y me voy a acompañarlo en las reuniones” (Mujer, Campesina, ASPROZONAC, 5 de marzo de 2020).
  • Con la ayuda de MM instalamos el perchero, y se les dijo que era para organizar bolsos, zapatos, camisas, pero ellos seguían en el desorden. Un día decidí coger todo lo que encontré y lo eché en un costal, a la hora de la salida había más de uno loco buscando sus pertenencias. Me reía porque había llevado el costal al cuarto de herramientas. Por último, les dije que si no volvían a hacer desorden, les decía dónde estaban sus cosas. Desde ese tiempo comenzó el orden con las pertenencias de cada uno” (Mujer, campesina, octubre 2020).
  • Al principio fue difícil encontrarlos aquí porque mi suegra murió en una acción de las FARC, entonces había ese resentimiento…pero luego, después de verlos todos los días trabajando, pues uno siempre supo que lo mejor era que estuvieran aquí y no como antes” (Mujer, Campesina, ASPROZONAC, marzo 5 de 2020).
  • Somos la asociación campesina y queremos la integración. Trabajamos juntos con los reincorporados y aquí no hay problema por dificultades que ellos están acá. Queda que nos vaya de la mejor manera y que podamos desarrollar los proyectos, tanto los que están en la reincorporación como el movimiento campesino” (Hombre, ASPROZONAC, fecha 2019).
  • Que día me decían mis compañeros ‘¿Usted no quiere irse para el monte?’, yo les digo ‘No, qué me voy a ir, si ya estoy camellando aquí, hay mucho camello aquí, hay mucho que hacer’. Por ejemplo, ahorita estaba mirando los abonos, y me pregunta ‘¿Usted sabe esto?’, yo digo ‘Sí claro’. Si ustedes van a la biofábrica ya paré columnas, estoy trabajando” (Hombre, reincorporado, CEPRODET, octubre 29 de 2019).
  • Digamos que hay compañerismo y admiro eso porque es difícil de recuperar. Uno llega a este espacio y se siente tranquilo con todos, uno se siente seguro, uno se siente bien. Nosotros nos escuchamos y dialogamos y eso es lo que ayuda a tener un colectivo. Porque hay fallas en todo trabajo, pero si uno dialoga y trata de mejorar cada día más, pues va avanzando hacia el frente” (Mujer, reincorporada, septiembre 18 de 2019).
  • Cuando él era comandante una vez fue a mi casa y se instaló en la puerta ¡Y se sentó ahí dizque a comandar un ataque! ¡Y yo estaba con seis meses de embarazo! Yo le dije: ‘¿Usted se va a quedar aquí?’ Y él me responde: ‘Sí’. ¡Entonces me tocó coger a mi hija y salir pal monte a buscar a donde refugiarme! Esa vez me dio mucha rabia, pero uno lo ve ahora y uno sabe lo duro que le está tocando. Entonces como a mí siempre me ha gustado el tema de la política, yo represento a las mujeres campesinas y me voy a acompañarlo en las reuniones” (Mujer, Campesina, ASPROZONAC, 5 de marzo de 2020).
  • Con la ayuda de MM instalamos el perchero, y se les dijo que era para organizar bolsos, zapatos, camisas, pero ellos seguían en el desorden. Un día decidí coger todo lo que encontré y lo eché en un costal, a la hora de la salida había más de uno loco buscando sus pertenencias. Me reía porque había llevado el costal al cuarto de herramientas. Por último, les dije que si no volvían a hacer desorden, les decía dónde estaban sus cosas. Desde ese tiempo comenzó el orden con las pertenencias de cada uno” (Mujer, campesina, octubre 2020).