Red de Paz del Catatumbo: vínculo laboral que impacta el tejido social

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Red de Paz del Catatumbo: vínculo laboral que impacta el tejido social

La Red de Paz del Catatumbo reúne cooperativas campesinas que sustituyeron cultivos de uso ilícito y población reincorporada, con el fin de fortalecer sus organizaciones y mejorar los canales de comercialización de sus productos. Con el apoyo de PASO Colombia, la Universidad Francisco de Paula Santander - Ocaña y la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, se realizó el primer encuentro de esta red, que integra 7 cooperativas del Catatumbo, y permitió compartir experiencias para juntos construir una paz completa para su territorio.

Actualmente, las cooperativas vinculadas a la red desarrollan distintos proyectos agropecuarios, destacando entre ellos la cría de búfalos, la producción avícola, la cría de cerdos y otros. Sin embargo, una dificultad que afrontan es el acceso a mercados locales o regionales, ya sea por problemas de infraestructura, movilidad o falta de confianza con la comunidad local. Por esta razón, con el acompañamiento de PASO, se identificó que el eje de comercialización de la Red de Paz del Catatumbo es fundamental para dar sostenibilidad a los diversos proyectos productivos y espacio a nuevas iniciativas. 

Compartiendo experiencias exitosas

Durante este primer encuentro, los representantes de las cooperativas conocieron la biofábrica de AGROINCAT, un espacio organizado por mujeres que participaron del Plan de Contingencia en Apoyo a Familias Erradicadoras de Coca, y en el que actualmente producen concentrados artesanales para animales y biofertilizantes. Aunque tuvieron que cesar actividades por la pandemia, los participantes de AGROINCAT lograron reactivar la biofábrica en el 2021 y desde entonces le han apostado a la elaboración de estos concentrados artesanales. 

“Nosotros mismos hicimos la prueba y aprendimos del error. Los primeros bultos [de alimento] los probamos con nuestros animales para ver si les gustaba, cómo se ponían, para ver si servían. Tuvimos altibajos, pero corregimos problemas y vimos el éxito”, explica Sandra Durán, integrante de la asociación. Por eso ahora que comparten su experiencia con las otras cooperativas, insisten con empeño en el beneficio de las recetas artesanales, “no es sólo que salen más baratos, sino que usted ve cómo los animales se ponen más bonitos y a la hora de venderlos la carne es mucho mejor”. 

Mensualmente AGROINCAT produce 200 kilos de concentrados bajo la marca VETCA, que son comercializados principalmente entre los integrantes de la cooperativa y otras ventas locales. 

Gracias a estos aprendizajes, AGROINCAT ha complementado la elaboración de concentrados con la siembra de plantas que sirven de materia prima para estos alimentos. Así mismo, ha logrado la producción de biofertilizantes aprovechando los microorganismos del bosque de la zona, producto que también han usado en sus fincas para comprobar los resultados. En palabras de Robinson Ariza, asociado de AGROINCAT, “es que uno está acostumbrado a que un suelo lo mejora con triple quince, y cuando se pasa a esto [biofertilizante] se da cuenta del cambio. Eso es con tiempo, no le digo que a los dos días va a ver resultados, pero con constancia la mata se le pone más hermosa y usted no se está haciendo daño con químicos”. 

“Hace unos años lo intentamos y no pudimos, pero ahora vemos su experiencia y volvemos a animarnos. Admiramos su trabajo. Me voy muy motivado y esto es lo que tiene que enseñarnos la paz”, expresó Jair Villamizar, integrante de COODEPAZ, al final del encuentro. 

“No estamos en una paz completa, pero los campesinos podemos construirla” 

Partiendo de la experiencia exitosa de la biofábrica operada por AGROINCAT, tres de las cooperativas participantes en la Red de Paz del Catatumbo han avanzado en sus acuerdos para construir conjuntamente otra biofábrica en el municipio de El Tarra. Una de las jornadas de capacitación en el marco del encuentro estuvo a cargo del profesor de la Universidad de los Llanos, Ricardo Murillo, quien insistió en la importancia de la reforestación productiva que brinda los insumos para elaborar las recetas. Ante la explicación de cómo aprovechar las hojas de los cultivos de yuca o de las moreras, un participante dijo animado “éramos raspachines de coca y ahora somos raspachines de comida”.  La futura biofábrica de El Tarra ya cuenta con las máquinas para que allí se elaboren estos concentrados artesanales y contará con el acompañamiento técnico de PASO Colombia, a cargo de Murillo y otros profesionales. 

Así como los participantes reconocieron alarmados que este año el concentrado industrial de peces ha subido 3 veces en el primer trimestre, pudieron ver en la producción artesanal de VETCA una alternativa para dar viabilidad a sus proyectos agropecuarios. Por eso, el encuentro posibilitó diálogos para abrir nuevos canales de venta y apoyo entre sus distintas unidades productivas. Claudia Paola Salcedo, especialista de PASO, afirma que la red debe proponer estrategias de venta a partir de circuitos de comercialización cortos, superando las barreras que tienen los reincorporados  para vender sus productos en las comunidades aledañas a sus nuevos asentamientos. Con este enfoque se busca incidir positivamente en el tejido social de esta región, que permanece aún afectada por problemas de seguridad y economías ilícitas, pero que ha sido priorizada entre los distintos planes de las instituciones para el desarrollo rural.